Nada, todos al Real. Dicen que cerca de un millón de personas van a la Feria. ¡Espero que no se metan todas en la caseta donde tocamos…! Menos mal que el Señor Pérez se está librando de todo este “mare magnum” pues no sé si podría con ello: mis trastornos horarios, la falta de atención… Está en muy buenas manos, y en sitios preciosos. Véase en Yekaterimburgo:

Con su amigo Yaye… y aquí detrás “El templo sobre la sangre derramada en honor a todos los santos” nombre cortito.
Encima, Feria.
A fronte praecipitium a tergo lupi
Y es que en treinta días van a pasar un montón de cosas: Por orden cronológico serán
-Despedida de “El Verbo”
-Actuación con Lola Reina en Sevilla
-”Sesecato” Primaveral en el Viso
-Feria de Abril (probablemente trabajemos en feria ¡bien!)
-Viaje a Italia (¡más bien!)
-Viaje a Holanda con Pastora Galván
…y alguna que otra cosilla.
¡Y los lobos por ahí dando vueltas!
Prueba superada
Hemos sobrevivido a la Feria. Aunque quedan dos días (hoy y mañana) este que escribe la pisará mañana para recoger sus “cacharros”. Nada más. Dentro de un rato me voy de copas (creo que me acompaña “un sostenido”) y mañana cuando vuelva del Real, directo al sofá, que cada vez que paso me mira con ojillos tristes y melancólicos como diciendo: “-¿Te acuerdas de mí? ¿Te acuerdas cuando veíamos House, y esas series que te gustan tanto?”.
En fin…
Se me ocurre que este año, con lo pronto que ha sido todo esto de la Semana Santa, la Feria y otras fiestas que quedan, se nos va ha hacer larguísima la llegada del verano.
Pos nada. A la ducha y al “Dragón”.
¡Feria!
Esta noche es “la noche del pescaíto”, “el alumbrao”. Empieza una semana de las buenas. La ciudad se vuelva loca. Todo el mundo, o casi todo el mundo, solo piensa en la Feria. Y siempre digo lo mismo: la feria no me gusta. No me gusta, pero cuando pongo un pie en ella, me tienen que echar de allí con agua caliente. A esto le sumamos que trabajo en una caseta, y ya tenemos el lote completo: caseta, música, full credit y un grupo de amigos “colgao” como ellos solos.
Total, que nos queda una semana (otra más) de dormir nada, beber mucho, reír bastante, gastar poco y bailar algo (con lo que a mí me gusta bailar, en los últimos años toco para que los demás bailen). Una semana de adjetivos adverbios de cantidad desordenados.
Como mi vida.
Pues nada. ¡Que empiece la Feria!