Seguramente a todos nos pasa lo mismo: Un montón de cintas de caset que ya no escuchamos. Me encantaría tener valor para tirarlas y hacer sitio en el estudio pero… es que me da mucha penita.
Privilegios
Mi vecino el de arriba pertenecía a un club bastante selecto. De esos que leen cosas raras (ellos lo llaman cosas interesantes) visten bien, tienen coches de superlujo, andan en compañías deslumbrantes… en fin, ese tipo de sociedades bastante atractivas que te otorgan ciertos privilegios: Ponerte el primero en la cola de los supermercados, tener los mejores sitios en los actos sociales, conocer a gente increíble etc…
Dios aprieta…
…pero no para” decía un viejo amigo. La verdad es que llevamos un año “que pa qué”. No está clara la cosa, pero al menos un respiro me dan. He de orquestar catorce temas de copla. De las de antes. Solano, Quiroga, Mostazo etc…
Jueves Santo
Me levanto y lo primero que hago es, como cada año, poner “La Pasión según San Mateo” de nuestro querido “abuelo peluca”. Bach, para los menos iniciados.
La Cita
De nuevo, tengo una Cita. Como todos los años. Con mi Amigo. Parece mentira, pero casi hace un año de la última y me parece que fue hace unas horas. Pero este año es un poco distinto. No me acompaña otro amigo. Está pelín cansado, aunque yo diría más bien, que no quiere cansarse, y se entiende. Sé que lo va a pasar mal, porque nuestro común Amigo es para él su centro y “leif motive”. Es la primera vez en mi vida que no quedamos juntos los tres. Yo ya sabía que tarde o temprano llegaría este día, aunque siempre tuve la esperanza de ser yo quien faltara primero. En fin. Aunque no salga, tiene buena representación, porque mi hermano el pequeño me acompaña. Y el año que viene, más hermanos. ¿Relevo? Aunque deseo fervientemente que mis otros hermanos me acompañen, sé que voy a echar de menos al amigo que me presentó al Amigo de la Cita de mañana.
Sueños
Los sueños se cumplen. No hay edad para ello. Ayer cumplieron uno de sus sueños dos amigos míos. Dos hermanos míos que desde ayer, lo son un poco más. No sé cuántos años les he oído decir “algún día lo haré”. Y ayer lo hicieron. Tras una ceremonia que, a mi parecer, fue de lo más banal para lo que el hecho en sí significaba, se han unido a nosotros. Si antes compartimos una serie de vivencias de lo más particulares, ahora, en este nuevo estado, nos quedan por compartir (amén) otras que de alguna manera lo son también. Al menos para nosotros. Y lo cierto es que significa mucho para mí.
Tortilla de patatas
Parece fácil ¿verdad? ¡Para nada! Todo un saber culinario se esconde en este plato tan nuestro. Desde el corte de la patata, el tiempo de fritura de las mismas, el punto de sal, la cocción del huevo… Es uno de esos platos que no te encuentras dos con el mismo sabor. Como el gazpacho o las croquetas del puchero.
No entiendo nada
Lo cierto es que tengo una comunión este sábado. ¿No son en mayo? Desde luego los hay adelantados.
¡¡De punta!!
Los pelos. Sí. De punta es poco. A ver. De siempre he sido un “conspiranoico”. El otro día me dio por pensar (cuidadín con los aburrimientos) y enlacé dos tristes acontecimientos muy recientes. El terremoto de Haití y el de Chile. Pongo, por poner, en “gugle” terremoto y conspiración. No me sorprendió ver muchísimas entradas. Lo que sí me sorprendió fue este enlace y este otro.
